12 de Octubre

by darribas

Las ultimas navidades tuve la suerte de poder volver a Suecia. Ademas de mostrar la capital a mi familia, descubrir probablemente mas sobre cultura sueca de lo que hice mientras vivi alli o volver unos agnos atras en el tiempo a la puerta de la habitacion que me vio pasar varios de mis mas felices momentos, conseguimos arreglar un rato de cafe con dos de mis ex-compagneras de pasillo que coincidio tambien estaban en la ciudad, Anne y Nakura. Recuerdo que fue un momento agradable en una de las plazas centrales de Estocolmo, mientras afuera el cielo gris se oscurecia con la tarde y permitia distinguir el blanco de los copos de nieve que, a ratos, se escapaban de las nubes.

Hace unos dias recibi un correo de Anne. Al margen de la actualizacion sobre su vida, que no viene al caso, me decia que recordaba aquella tarde de enero en la que les conte que estaba a la espera de una contestacion para poder ir a Estados Unidos por un agno, cosa que, entonces, no era en absoluto segura. No se por que, esa frase me hizo especial ilusion y, leyendola por la manana recien llegado a la universidad y con todo un dia de trabajo por delante, fue esa excusa perfecta que, a veces, necesitamos para viajar en el tiempo y, como comentaba con L en cierta ocasion, para obligarnos a recapitular sobre lo que vivimos y, aparentemente, olvidamos.

Es increible lo rapido que han pasado estos meses, y creo que eso es bueno y malo a la vez; en realidad creo que es signo de bueno pero malo en si mismo. Mi vuelta de Suecia significo el comienzo de la inmersion en un torrente de trabajo  para sacar adelante mi tesis de master; al tiempo, consegui escaparme unos dias y pasar una noche bajo las estrellas del Sahara en un viaje que tardare tiempo en olvidar; continue inmerso en la rutina del dia a dia (‘todos los dias…’), a la que, feliz, agregue toda la burocracia necesaria para hacer que la luz verde que ya me habia llegado de America realmente se encendiera y, asi, casi sin darme cuenta y sin apenas ganas de salir y viajar, por primera  vez en mucho tiempo, una manana me vi (todavia borracho) en un avion con destino a Roma. Un poco despues, sabria que ese avion no solo me llevo a Italia, sino que cerro una etapa que habia empezado dos agnos antes cuando aterrice en El Prat tras despegar de Arlanda. Si hasta entonces todo habia ido tan rapido que casi no me habia dado cuenta de que pasaba, las cosas se aceleraron mas todavia por unos meses: las cuatro semanas de Italia volaron, el mes en casa casi ni existio entre Km de carretera y ese ansia irresistible por ganar tiempo al tiempo y segundos a esa vida que sentia se consumia como una cerilla en la mano que ves que poco a poco empieza a evaporarse hasta que tienes que soltarla para no quemarte… Y de nuevo, casi sin saber como habia llegado, me vi en otro avion dentro de una imagen que ya forma parte de mi album de recuerdos para no olvidar. Era una tarde de verano, estaba nublado y la combinacion del calor con los ultimos rayos de sol fundia en una masa de gris pesado el bloque de rascacielos de Manhattan; asi conoci Nueva York. De ahi a mi nueva vida hay cinco mil kilometros de carretera interestatal, estatal, comarcal y de montana junto a un inestimable companero de viaje y un punado de buenas experiencias. Ese lapso de tiempo fue un parentesis que me puso en situacion para querer empezar de cero una nueva etapa en la que ya estoy sumergido de lleno.; ahora tengo un horario relativamente estable, un cafe por la manana mientras leo el correo y un paseo en bici por la tarde a traves de casitas que huelen a cena y a hogar. En medio hay muchas horas de trabajo para convertir suenos en realidades y algunos momentos duros en que llego cansado a casa y no hay nadie, en los que echo de menos y aprendo (mas) sobre la soledad. Pero si algo me ha ensenado viajar estos agnos es que eso viene en el mismo pack junto con todo lo demas, y no puedes esperar quitar solo esa parte de la experiencia porque es indivisible, asi que intento tomarlo como una leccion nueva para aprender mas que como un problema que estaria en mi mano evitar.

Esto soy yo, hoy, aqui; y escribo esto porque hoy es el dia del Pilar, estoy lejos, me siento mas lejos todavia y creo que no hay nadie mejor para contarselo que tu.

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Listening to: On Tuesday in Amsterdam Long Ago (Counting Crows)

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