Toma 7: DMZ o la última frontera de la Guerra Fría

by darribas

Acabo de llegar de la Zona Desmilitarizada (DMZ). Desde siempre, todo lo relativo a Korea del Norte ha ejercido un extraño poder de atracción sobre mi, y en los últimos meses he podido leer alguna cosa más sobre la cuestión. Pero nada comparable a formar parte de ello por unas horas. La verdad es que me cuesta poner en palabras ese sitio, así que me limitaré a dejar impresiones inconexas que le den forma a lo que he visto. Puesto que la toma de fotografías está prohibida en la mayor parte del área, no hay mucho material gráfico en esta entrada. De todas formas, si probais con el Maestro Google, tampoco encontrareis mucho más.

Todo empieza en el control civil de pasaportes (Civilian Checkpoint), un lugar rodeado de alambradas, elementos anti-tanque (Tank-Boulder) y pinchos en el suelo como los de las pelis para que vehículos “enemigos” no escapen. Por supuesto, sólo población militar controla este sitio. Después se puede visitar el puente por el que muchos refugiados entraron en el Sur cuando se separaron las zonas y un par de miradores en los que se divisa el Norte y se puede ver la Zona Desmilitarizada propiamente dicha (irónico, porque es el área del mundo con más minas anti persona por metro cuadrado del mundo…). La visita termina con uno de los túneles que el Norte construyó para intentar infiltrar espías (de nuevo, muy cinematrográfico pero cierto…) en el Sur, sin éxito (lee más sobre los túneles aquí) y con la estación de tren que espera albergar la línea transcontinental, pasando por el Norte, claro está. Existe la posiblidad de visitar Panmunjeom, pero no estaba incluido en nuestro “pack”, que es al fin y al cabo en lo que se ha convertido un poco este área: un parque temático de la Guerra de Korea y de la Guerra Fría donde, por un rato, puedes entrar, hacer tus fotos y comprar tu gorra militar de recuerdo. Increíble esto de la economía de mercado…

Lo apasionante de este lugar es que está lleno de contradicciones e historias que te ayudan a entender un poco mejor, si es que realmente hay algo que entender, el sinsentido del planeta, y lo cierto es que sólo hay que ser un poquito humano para que lo que este sitio significa te sobrecoja: es un país al que a un alto cargo militar se le ocurrió que sería bueno para el mundo que fueran dos, así que cogió un mapa de National Geographic (verídico), vio que el paralelo 38 dejaba aproximadamente la misma superficie a cada lado y dijo: esta será la frontera. Y esa ha sido la frontera hasta hoy.

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